Cuando Birdy comienza sus meses, con la ayuda de su enfermera Morwenna (Lesley Sharp), le oculta el hecho a su padre el mayor tiempo posible. Habiendo visto a su amada madre Lady Aislinn (Billie Piper, haciendo lo mejor que puede para salvar un papel asegurado) pasar por seis embarazos de muerte fetal, lo último que Birdy quiere hacer es casarse y convertirse en madre.

Sin embargo, debido a las extravagancias del Señor, la única forma de mantener financieramente la propiedad a flote es casar a Birdy con el mejor postor. A partir de ahí, seguimos a Birdy mientras burla a un pretendiente tras otro, mientras suspira en secreto por su tío George (Joe Alwyn), el único hombre bueno que conoce. Es decir, hasta que se compromete con un astuto hombre rico llamado Shaggy Beard (Paul Kaye, quizás el único actor que realmente obtiene Humor medieval), que encuentra atractivos los trucos de Birdy.

Mientras intenta encontrar una salida a su destino, Birdy es testigo de cómo su mejor amiga Aelis (Isis Hainsworth) se casa con un niño de nueve años, Duke, y George hace una pareja con una viuda excéntrica pero rica llamada Ethelfritha. (Sophie Okonedo). Dunham entiende claramente que en esta era, la mayoría de los matrimonios eran una cuestión financiera. Las mujeres fueron cambiadas por títulos, por tierras o por dinero en efectivo.

Por eso es tan extraño que el resto de las realidades económicas de la novela de Cushman sean universalmente descartadas. El Señor de Stonebridge de Scott tiene una escena en la que explica brevemente cómo cuando tenía 13 años tuvo que salvar el pueblo casándose con la madre de Birdy, pero Birdy lo interrumpe y lo llama por sus propias fechorías financieras. En la novela, Cushman entreteje con elegancia las realidades económicas de los señores y los pueblos y el arrendamiento de la tierra, explicando la forma en que todos están vinculados en un sistema económico que en su mayoría solo beneficia a los miembros de la realeza en la cima.

Entonces, ¿por qué el pueblo en el que viven Birdy y su familia en su mayoría exuda una extraña vibra utópica de la Edad Media? Birdy comenta cómo las fiestas navideñas de su padre eran más extravagantes cuando ella era más joven, pero ni ella ni la película contemplan lo peor que debe estar el resto del pueblo en la economía de goteo. Ni con todo su poder de niña Birdy saldrá de esta situación de matrimonio, ni ella parece darse cuenta de que su destino es también el destino de la aldea. El dinero de su matrimonio los ayudará a todos, no solo a su padre.

By liu18